jueves, 28 de febrero de 2013

GRACIAS SANTIDAD




¡Gracias, Benedicto XVI!

Pax, vita, et salus perpetua 

VÍA CRUCIS. SÉPTIMA ESTACIÓN


Vía Crucis de Gerardo Diego
Séptima estación
Jesús cae por segunda vez


Largo es el camino y lento
y el Cireneo se rinde.
Él se ha trazado una linde
en su oscuro pensamiento.
Mientras disputa violento,
deja que la cruz se hunda
total, maciza, profunda,
sobre aquel único hombro.
Y como un humano escombro
cae Jesús por vez segunda.

¿Otra vez, Señor, en tierra,
abrazado a tu estandarte?
Ese insistente postrarte
¿qué oculto sentido encierra?
Mas ya te entiendo. En la guerra
por ti luchando, transido
caeré en tierra y malherido,
¿y no he de alzarme ya más?
Yo sé que Tú me darás
la mano si te la pido.

Fotografía: Nazareno de Ballester Vilaseca

CRISTO DE MEDINACELI



Gijón rendirá mañana tributo de veneración al Cristo de Medinaceli, cuya imagen alberga la capilla de la Soledad en Cimadevilla. Como manda la tradición, y en el primer viernes de marzo, serán miles los gijoneses que acudan a postrarse a los pies del Redentor, implorando su protección.

miércoles, 27 de febrero de 2013

VÍA CRUCIS. SEXTA ESTACIÓN


Vía Crucis de Gerardo Diego
Sexta estación
La Verónica limpia el rostro de Jesús


Fluye sangre de tus sienes
hasta cegarte los ojos.
Cubierto de hilillos rojos
el morado rostro tienes.
Y al contemplar cómo vienes
una mujer se atraviesa,
te enjuga el rostro y te besa.
La llamaban la Verónica.
Y exacta tu faz agónica
en el lienzo queda impresa.

 
Si a imagen y semejanza
tuya, Señor, nos hiciste,
de tu imagen me reviste
firme a olvido y a mudanza.
Será mayor mi confianza
si en mi alma dejas la huella
de tu boca que nos sella
blancas promesas de paz,
de tu dolorida faz,
de tu mirada de estrella.


Fotografía: La Verónica. Manuel Martín Nieto, 2008

martes, 26 de febrero de 2013

VÍA CRUCIS. QUINTA ESTACIÓN


Vía Crucis de Gerardo Diego
Quinta estación

Jesús es ayudado por el Cirineo


Ya no es posible que siga
Jesús el arduo sendero.
Le rinde el plúmbeo madero.
Le acongoja la fatiga.
Mas la muchedumbre obliga
a que prosiga el cortejo.
Dure hasta el fin el festejo.
Y la muerte se detiene
ante Simón de Cirene,
que acude tardo y perplejo.


Pudiendo, Jesús, morir,
¿por qué apoyo solicitas?
Sin duda es que necesitas
vivir aún para sufrir.
Yo también quise vivir,
vivir siempre, vivir fuerte.
Y grité: -Aléjate, muerte.
Ven Tú, Jesús cirineo.
Ayúdame, que en ti creo
y aún es tiempo de ofenderte.

 
Fotografía: Nazareno de Ballester Vilaseca

lunes, 25 de febrero de 2013

VIA CRUCIS. CUARTA ESTACIÓN


Vía Crucis de Gerardo Diego
Cuarta estación
Jesús se encuentra con su Madre



Se ha abierto paso en las filas
una doliente Mujer.
Tu Madre te quiere ver
retratado en sus pupilas.
Lento, tu mirar destilas
y le hablas y la consuelas.
Cómo se rasgan las telas
de ese doble corazón.
Quién medirá la pasión
de esas dos almas gemelas.


¿Cuándo en el mundo se ha visto
tal escena de agonía?
Cristo llora por María.
María llora por Cristo.
¿Y yo, firme, lo resisto?
¿Mi alma ha de quedar ajena?
Nazareno, Nazarena,
dadme siquiera una poca
de esa doble pena loca,
que quiero penar mi pena.

Fotografía: ceremonia del Encuentro en la plaza del Marqués, el Miércoles Santo.

domingo, 24 de febrero de 2013

VÍA CRUCIS. TERCERA ESTACIÓN


Vía Crucis de Gerardo Diego
Tercera estación
Jesús cae por primera vez

A tan bárbara congoja
y pesadumbre declinas,
y tus rodillas divinas
se hincan en la tierra roja.
Y no hay nadie que te acoja.
En vano un auxilio imploras.
Vibra en ráfagas sonoras
el látigo del blasfemo.
Y en un esfuerzo supremo
lentamente te incorporas.


Como el Cordero que viera
Juan, el dulce evangelista,
así estás ante mi vista
tendido con tu bandera.
Tu mansedumbre a una fiera
venciera y humillaría.
Ya el Cordero se ofrecía
por el mundo y sus pecados.
Con mis pies atropellados
como a un estorbo le hería.

Fotografía: Nazareno de Ballester Vilaseca